01 mayo 2013

Rescatando barcos hundidos


Hace ya unos cuantos años, más de los que podáis imaginar- para poner una fecha,  alrededor de 1920- un señor irlandés amante de la cerveza y de la música tradicional, algo greñudo y duro de pelar, llamado Hank Westoning encontró mientras caminaba por la calle un pequeño pajarillo de los que se rezagan siempre que tienen que emigrar y se pierden solos. Hank lo encontró en el suelo, con una alita rota, desvalido y herido. Los agudos  oídos de Hank oyeron como el pajarillo profería un ruidito desesperado. Quería volar, volver con su bandada de pájaros hacia el calor, y alejarse del gélido frío de los países bajos. Diríase que el hombre irlandés podía comprender al animalillo, pues con minucioso cuidado lo recogió del frío y duro suelo y lo achuchó entre sus grandes y arrugadas manos. Lo llevó hasta su casa, perseguido por un deseo inconsciente de protegerlo, de salvaguardarlo de los peligros que acechaban en la calle. ¿Y si venía un depredador y se lo zampaba? Las calles estaban repletas de perros malolientes y abandonados por sus amos que jugaban con cualquier cosa que encontraran. Y un pajarillo era carne de cañón, nunca mejor dicho. La cuestión es que Hank lo cuidó como si de una persona se tratara. Eso sí, una persona pequeñita y que no sabe hablar. Un Umpa-lumpa, por ejemplo. El pajarillo se fue recuperando gracias a los cuidados de nuestro amigo irlandés, y en cuestión de semanas ya volaba por el salón de Hank, haciendo piruetas, y movimientos giratorios que ponían a Hank de muy buen humor. Un día, era miércoles, un soleado y bonito miércoles de abril, el hombre encontró a Piddy- así es como apodó al animalillo- en el alféizar de la ventana, golpeando con su pequeñito pico el cristal. Hank lo observó con el rostro triste unos instantes, con el rostro de quien ha perdido el regalo de reyes, y tras pensarlo muy bien, decidió que debía dejar que Piddy se marchara. Él quería volar, ser libre, volver con su bandada de pájaros y recorrer el mundo desde las alturas. Así que lentamente abrió la ventana y el pajarillo salió volando, sin mirar atrás, hacia un cielo cubierto por espumosas nubes blancas de formas dispares.

Muchas veces, cuando encontramos a alguien que nos comprende, y al que comprendemos, lo agarramos con tanto vigor y firmeza que no nos damos cuenta de que no puede respirar. Y duele, duele dejarlo marchar, dejar que vuele, porque eso significa que nosotros también debemos volar, dejar el nido y nuestros miedos atrás y enfrentarnos a un cielo incierto y desconocido que no sabemos lo que nos deparará. Pero aun así, debemos hacerlo. Volar, y dejar que los otros vuelen también.

Hoy yo rescato este rincón de memorias olvidadas que se hundió hace meses...Y algún día, también lo djaré volar, pero para eso aún falta mucho tiempo...




02 enero 2013

El momento


Es el momento. El momento de pensar en los propósitos para este año. Después de comer más de lo que creíamos ser capaces, después de bailar canciones que nunca imaginamos que bailaríamos, después de dormir toda la mañana y desayunar ( o comer) churros con chocolate, es hora de ponerse las gafas, recogerse el pelo y vestirse con algo decente, para ponerse serio y pensar un poco. De hecho, seguro que ayer por la noche, entre copas de champán y congas ya lo pensamos, pero ahora no nos acordamos ni de la última canción que bailamos, ni con quién.

Pero ha llegado el momento de echar la vista atrás, y observar desde un rincón nuestra vida. Y a partir de ahí, preguntarnos con sinceridad, ¿ cómo quiero que sea mi vida este año? Poner sobre la mesa todo lo que queríamos ser y no hemos sido, todo lo que queríamos hacer y no hemos hecho. Porque ahora tenemos otra oportunidad, una nueva y maravillosa oportunidad para cumplir nuestros sueños y los de los demás. Porque de eso se trata la vida al fin y al cabo, de oportunidades que nos permiten ser felices, y hacer felices a los demás.
¿Mi propósito para este año? Aprovechar todas las oportunidades que me brinda la vida para poder llegar a ser y hacer lo que quiero.
Ya os contaré el año que viene si lo he conseguido, aunque sé que sí, porque realmente lo deseo.








Ed Sheeran- Give me love. 2012






                                                                                                                                         Mery.



29 diciembre 2012

Ermitaños sentimientos


Ermitaños sentimientos


Como viento sin alas albas,
Mirada sin despuntar,
Huracán sin sustento,
Primavera, la gaviota dejó atrás.

Como susurro sin desertor,
Incisos destellos destripar,
Ilusos mortales por amar,
Princesa remitente de amor.

Eterno dolor sucumbido,
Ingratas palabras de despedida,
Papeles fingidos para olvidar,
Un arca de Noé que nace hundida.

¿Cuándo encontraremos el momento?
¿Cómo reinventaremos la verdad?
Tu, yo, un eterno encabezado,
Busca sin fortuna el ocaso de la libertad.



Para ti, amiga mía, por que aunque nuestros
 barcos hayan zarpado hacia océanos distintos,
 el mismo faro siempre nos iluminará.  

04 diciembre 2012

Romanticisme per un dia!

Som dos nens en un mar de contes, envoltats de finals feliços i monstres que ens volen menjar. La vida ha jugat amb nosaltres un joc on només podem tirar el dau una vegada. Som dos ocells imagi naris que volen per un cel ennuvolat amb clarianes que deixen entreveure un sol que ens ilumina i escalfa les plomes. Ens ha estat donada una llibertat eterna, un amor que persegueix la dolça melodia de la nostra cançó. I a vegades, quan estic estirada al llit, encara em pregunto el per què.
  Simplement creuré en el destí, i seguiré Simplement creuré en el destí, i seguiré   viatjant pel mon agafats de la mà, plasmant tot allò que veig, sento, toco, oloro i tasto en un quadern de quadres blaus.

Hem de ser valents, lluitar amb una espasa i un escut, vènçer les pors i els malsons que no ens deixen avançar, cridar desde la muntanya més alta, o des de la torre Eifel el que sentim, apreciar aquelles petites coses que la vida ens regala cada dia, ja sigui un carícia de ploma, o un record de quan jugàvem a ser grans i enamorar-nos.

Mai deixaré que res en passi, mai estràs sol, perquè som dos nens en un mar de contes, envoltats de finals feliços i monstres que ens volen menjar.



29 mayo 2012

Orgull de Super Man.

Normalment, quan sentim paraules com canvi climàtic, ecosistemes en perill i ecologia sostenible, ens ve al cap la paraula Greenpeace. No ens enganyem, tots ho pensem, però cap de nosaltres en formem part. Oi que no? No.
 I és llavors ens intentem convèncer a nosaltres mateixos que aquesta organització, entre d'altres, ja s'encarreguen de vetllar per a que el nostre ecosistema no es mori. Però s'està morint. Si, ho està fent. I perquè? Perque els de Greenpeace no salven a totes les pobres balenes o no es lliguen amb cadenes de ferro a prous arbres perque no els talin? No.
S'està degradant perque tirem papers per terra, burilles gastades del cigarret que ens treu l'estrés, perque no ens preocupa tirar les escombraries sense reciclar-les.
En general, perque som aixi d'acomodats, que prefeim que els altres salvin el món mentres nosaltres ens quedem estirats al sofà de casa mirant un documental que parla de les especies en perill d'extinció al pol nord a causa de la descongelació dels pols. I mira, surten piguins! Que macos! Pobrets, els de Greenpeace els haurien de salvar...
Es clar, que els altres s'emportin el mèrit! Siguem una mica més orgullosos i salvem el nostre món, si us plau.

Però no fa falta nanar-se'n al pol nord a salvar als pobres i macos pinguins, simplement intenetem fer amb conciència les petites accions quotidianes per apoder dir orgullosos als nostres fills: " Jo he salvat el nostre món."